FLECHAZOS Y A LO LOCO

Marzo 31st, 2009 by Silvia Glamour

Cupido Sex And The Meetic

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Uno de los fenómenos de Meetic, y de Internet en general, es que adopta palabras del lenguaje común y las llena de un nuevo significado. Aunque en el caso de “flechazo”, más que llenarla, la ha vaciado. Antes de la era Meetic, un flechazo era algo serio, una herida de amor repentina atribuida al capricho de Cupido, ese mocoso alado a quién  los dioses otorgaron el poder de enamorar  perdidamente a las víctimas de sus disparos. Hoy  Cupido ya  no dispara sus flechas envenenadas de amor una a una, como antes, de forma que  podían tocarte tres, como mucho cuatro, a lo largo de tu vida. No. Ahora Cupido se ha clonado y digitalizado, democratizado, industrializado y multinacionalizado… y con él, por supuesto, sus flechas, que ya no hieren ni enloquecen, porque han dejado de ser un arma afilada lanzada con puntería para convertirse en una ñoña colección de pelotitas de peluche lanzadas a diestro y siniestro. Hoy, en Meetic, puedes recibir diez flechazos en una mañana y no sólo seguir vivo, sino también tan ancho, como si nada. Y, al mismo tiempo, puedes disparar diez más, a lo psico killer, sin pararte a pensar si a quien disparas merece tu disparo y, evidentemente, sin un ápice de culpa, ya que en el fondo no haces sino dispersar y repartir amor por el ancho mundo virtual… ¿qué hay de malo en ello? Nada, más que al disparar a lo metralleta, al dispersar a lo dispersor, tu puntería se resiente y tu capacidad de amar mucho y concentradamente a alguien se convierte en simple facilidad para querer  poco y de forma dispersa a muchos. 

Ahí van mis recomendaciones de la semana:

No te emociones al recibir uno o más flechazos. Fíjate que hay una jerarquía, y resulta que Flechazo está por debajo de Mensaje. Enviar un flechazo equivale a “mostrar cierto interés” pero también a “no el suficiente como para escribir unas palabras”, y es que en la era de la información, las palabras son las verdaderas armas. Si alguien te interesa de verdad, ni te molestes en disparar, o sea, en hacer click con el mouse sobre “flechazo”… eso lo hace hasta un tonto. Demuestra que no lo eres y redacta una frase con su verbo y su predicado, que se entienda y que diga algo de ti. Si una imagen vale más que mil palabras, una frase bien escrita equivale a mil flechazos. 

Pero si insistes en seguir pegado al arco, no  pierdas el tiempo disparando a lo loco y concentra tu fuerza en afinar tu puntería. Ya lo dicen nuestras abuelas: quien mucho abarca poco aprieta. Meetic es una gran diana, y tu blanco puede estar parpadeando tras cualquier combinación de ceros y unos. Si disparas sin mirar, tus dardos rozarán muchos perfiles pero a pocos les darás de frente. Si disparas a un objetivo estudiado y prefijado, darás más fácilmente en el blanco, que en Meetic no es una manzana sobre una cabeza sino una media naranja en medio del corazón.

5 Responses to “FLECHAZOS Y A LO LOCO”

  1. “HABÍA UNA VEZ… EN MEETIC” | Sex And The Meetic Says:

    [...] que antes se llamaba “destino”, y se atribuía al capricho de los dioses, o se llamaba “flechazo” y se atribuía a ese querubín alado y a su incierta puntería, ahora se llama “química”. [...]

  2. ¿SALIMOS? | Sex And The Meetic Says:

    [...] Flechazos y a lo loco, hace uno o dos posts, decía que Internet suele valerse de palabras del lenguaje común para [...]

  3. “HABÍA UNA VEZ.. EN MEETIC” | Sex And The Meetic Says:

    [...] que antes se llamaba “destino”, y se atribuía al capricho de los dioses, o se llamaba “flechazo” y se atribuía a ese querubín alado y a su incierta puntería, ahora se llama “química”. [...]

  4. Sebi Says:

    Desde el otro lado … estás mirando un montón de perfiles de “amigas de sus amigos” (que digo yo, que de quien si nó), “que les encanta conocer otras culturas” (es decir, hacer turismo 15 días comprando souvenirs y haciendo 120 fotos por día), “que son muy románticas” (vamos, de las que adoptan todos los clichés noveleros y cinematográficos a falta de sentimiento autóctono) y … ESTA!! ESTA SI!!. Mandas tu eMail (te ha costado 15′ depurarlo) y … CRI! CRI! CRI! …

    ¿Estará de vacaciones?. Pues no, se conectó ayer y ni siquiera ha mirado tu perfil (este Meetic que indiscreto!). ¿Será que ha visto la foto y ha borrado el mensaje directamente? … elemental querido Wasón! …

    Pues no se hable más, nos montamos un buen book … (tendré que hacerme una de esas fotografías sin camiseta … que embarazoso!) y tiramos flechazos a tutiplen … ya veremos en las que visitan el perfil si las escribo o no.

  5. anónima Says:

    Pregunta para quienes sois (o parecéis) expertos en el tema: ¿hasta qué punto no es adicción el que alguien (casualmente, la persona en la que os habéis interesado) se pase conectado 6 horas diarias (toda la tarde-noche) y no hablando contigo precisamente? ¿Para salir corriendo?

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