“HABÍA UNA VEZ.. EN MEETIC”
Julio 6th, 2009 by SATM
Cuando era novata en Meetic, y contestaba todos los mensajes casi por compromiso, para no quedar mal con nadie (Ahora quedar mal me importa un pito. Mejor quedar mal con alguien que “llegar a quedar con alguien y que todo salga mal”) me entró un tío en el chat que iba a saco, rollo: “¿kdms pra chr n plvo?” (Traducción: ¿Quedamos para echar un polvo?). Yo, pobre de mí, intentando encontrar la manera de enviarle a la mierda sin herir sus sentimientos (en fin, repito, era novata), le contesté tomándome la molestia incluso de hacerlo en su mismo registro infraverbal y anti-vocales: “hmbr, mjr k nts xtms pr l msn, n’crs? (Traducción: “Hombre, mejor que antes chateemos por el messenger, ¿no crees?”). Y va el tío y me contesta, traduzco directamente: “No, no, yo no doy mi dirección de messenger a cualqueira” ¿¿¿¿????? ¿COMOR? ¿Un polvo sí, pero la dirección de messenger no?.
Bienvenida a Meetic.
Varias experiencias más tarde comprendí que, aunque el tío seguía siendo un gilipollas, no estaba del todo equivocado. El mundo ha girado a tal velocidad que ha invertido el orden lógico de las relaciones: antes conocías a alguien, en persona, en algún sitio real a tiempo real. La seducción imponía su propio ritmo: me lanzo, acelero, freno, pausa, vuelvo a atacar… Hablar, tontear, sentir cierta conexión, hacer manitas, un beso improvisado, otro buscado… y, por último (difícilmente el mismo día) el sexo, que sellaba una especie de pacto de intención de continuidad (o no) entre ambas partes.
Ahora va al revés: Primero, sexo. Luego, ya veremos. ¿Mi móvil? Uff, no sé, ya te llamo yo. Si la cosa ha ido bien es posible que haya intercambio de teléfonos. Si ha ido muy bien, quizás haya una nueva cita,
esta vez para hablar… y si resulta que hay manitas, cuidadín, puede ser el principio de algo serio.
Lo que antes se llamaba “destino”, y se atribuía al capricho de los dioses, o se llamaba “flechazo” y se atribuía a ese querubín alado y a su incierta puntería, ahora se llama “química”. Si no “ha habido química” es que el encuentro no ha pasado de la “física”. Si resulta que sí ha habido “química”, los elementos se prestarán a volverse a encontrar e intercambiar valencias (números de teléfono, direcciones de mail, análisis de sangre, declaración de la renta…)
A veces ocurre el milagro, y el experimento, que en la mayoría de los casos acaba formando una masa fría y espesa, se diluye esta vez con tal fluidez que no hace falta ni agitarlo. La mezcla entra en combustión instantánea y forma burbujas que explotan en miles de partículas gaseosas.
Ocurre pocas veces, y de esas pocas, muchas no vivirán una segunda explosión. Es importante saberlo para evitar la tentación de elevar los índices de Expectativa e Ilusión. No lo hagas. Es el gran error del principiante. En una escala de uno a diez, no pases del nivel 5, y mantenlo a raya. Si el otro día te fascinaron las burbujas, recuerda que son burbujas, y que dentro sólo hay aire.
Pero tampoco te rindas. Si el polvo fue bien, si ha habido una segunda cita, si ya tienes su teléfono y su mail, si habéis contrastado perfiles buscando puntos en común, y habéis convertido meras coincidencias y típicas memeces en señales inequívocas de lo mucho que os parecéis (¿en serio te gusta ir al cine? ¡Qué fuerte! ¡A mí también!)… si la mamada de presentación ha dado rienda suelta a las manitas, las sonrisitas tontas, las miradas de complicidad… la cosa promete. Quizás incluso ha llegado el momento de ser valiente y dar el último paso. “¿Pensará que voy demasiado rápido? ¿Y si se asusta y sale corriendo?” Entonces sabrás que no era tu media naranja y te ahorrarás un montón de tiempo. ¿Preparada? ¡Adelante! ¡Sin miedo! La primera vez cuesta un poco, pero luego lo agradecerás, hazme caso:
- Estoooo, Superlover69… eeeehhhh… ¿Cómo te llamas de verdad?
- David, ¿Y tú Lunitademiel_xx?
- Sonia
- Encantado de conocerte, Sonia
- Encantada David, es un placer.
¡Oh, Clímax! ¡Eso sí es intimidad, riesgo, compromiso!…¿Y qué era el sexo? un puro trámite, un ritual de presentación. Nada comparado con este momento de máximo placer. Si en el primer encuentro eran dos cuerpos desnudos que intercambiaban fluidos orgánicos para romper el hielo… ahora son dos almas dispuestas a intercambiar lo único que las hace únicas, su identidad, sus nombres verdaderos…
¡Qué tiempos más obscenos aquellos en que todo encuentro empezaba por “Hola me llamo tal, ¿y tú?”, sin nicks, sin tocamientos ni frotamientos previos…
Y con esto acaba lo que quería decir….
¿Qué? ¿Que cuente la historia? ¿La de David y Sonia? Siempre igual. No ilustres una reflexión con una historia porque la gente se quedará con la historia y olvidará la reflexión. Pues a ver..
Sonia se describía en su perfil como una chica sencilla, alegre, amiga de sus amigos… y añadía en su anuncio: “me gusta el olor a tierra mojada y pasear descalza por la playa… busco amistad y lo que surja”.
David, decía de sí mismo “No sé cómo describirme a mí mismo. Soy un chico normal, muy deportista. Me gusta reir (jeje). Valoro sobre todo la sinceridad. No sé qué más poner, asín que mejor quedamos y lo descubres tú misma”.
Antes de conocerse, los dos vivían con sus padres (aunque David, que aseguraba valorar la sinceridad, señaló la opción “vivo solo” en la casilla correspondiente). Ahora viven juntos en piso compartido, comen de todo, escuchan pop nacional y bandas sonoras, ven comedias románticas y películas de acción… él no fuma (aunque “el humo no es problema”), y ella, como decía en su perfil, fuma “sólo ocasionalmente” (o sea, en unas 20 ocasiones al día).
Ven la tele, van de compras y practican juntos “actividades de deslizamiento acuático”.
Ella se describía como “generosa” y “muy sensible”, aunque nunca invita a nada y odia que él la agobie contándole sus problemas o mostrando sus sentimientos.
Él eligió describirse en una sola palabra:“aventurero”, aunque no suele salir de casa los fines de semana y su viaje más largo fue a Mallorca, cuando acabó octavo de EGB.
Quieren hijos. Él 1 y ella 1, 2 , 3, o número indeterminado. En “Qué piensas del matrimonio” ambos señalaron “No es imprescindible”. Una doble negación que equivale a : “Es prescindible”. Aún así planean casarse el año que viene, lo que demuestra que uno puede, y de hecho suele, desear cosas que considera prescindibles.
Él es piscis, ateo y practicante. Ella géminis, católica y no practicante. Él dijo ser “licenciado o superior”, ( aunque nunca acabó el FP de informática). Ella eligió la opción “Prefiere no decirlo” (lo que equivale a “bachillerato o inferior”). Él se considera más bien agradable de ver. Ella, que tiene unos kilos de más, no encontró la opción “desagradable de ver” porque, por suerte, no existe. Cree que “su rasgo más atractivo” es su sentido del humor, pero como no encontró esa opción, contestó a la pregunta con la respuesta “no está en la lista”. Él interpretó esa respuesta como una invitación picarona a descubrir sus encantos “ocultos” bajo su ropa. Y eso fue, precisamente, lo que le impulsó a mandarle un primer “flechazo”. Cuando ella leyó en su anuncio la frase “Me gusta reir (jeje)”, pensó que tenían mucho en común, y le mandó, a su vez, un flechazo. La cosa pasó rápido del mail al chat y del chat a la cama.
¿Comerán perdices? Supongo que sí, dado que ambos señalaron “Como de todo”. ¿Serán felices? … Elijo el comodín que ofrecen muchas de las secciones en las que se divide ese magnífico test que pretende describir una persona al máximo reduciéndola al mínimo: no me corresponde a mí decirlo.
Y como este cuento empezaba con un “se besaron apasionadamente”, y pretendía demostrar que se puede invertir el orden de los acontecimientos y, no obstante, seguir contando “the fucking same old story, again and again”, sólo puedo acabar por el principio: “Había una vez, en un lejano lugar llamado Meetic”.
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Julio 13th, 2009 at 6:25 pm
Brillante.
No solamente interesante, genialmente escrito.
Julio 15th, 2009 at 12:59 pm
Qué gran entrada. He llegado aquí a través de la lista de blogs del concurso de 20 minutos (colaboro en uno de ellos, pero no es mío) y la verdad es que me ha gustado bastante la forma en que está todo escrito (he leido alguna otra entrada también). A parte, claro, de que razón no te falta, aunque eso ya va a gusto de cada uno.
En fin, un saludo. Seguramente volveré a pasar a ver que más hay por aquí. Hasta otra.
Septiembre 7th, 2009 at 9:31 pm
Espléndido artículo y muy agudo. Lo he encontrado mediante buscador en un foro de Terra.
Yo quisiera contar mi historia pero no sé cómo participar en este blog, que acabo de descubrir.
La primera vez que me censuraron en Meetic fue así de simple: “El tabaco es malo; el sexo, no”. Me dejaron solamente la primera parte. Intenté colar varias cosas, pero me censuraron. ¿Acaso creéis que vendía drogas, hacía apología del nazismo o del terrorismo o de la pederastia?
Aun así, el mes se acababa y a pesar de tener poca confianza en esto no acababa de tenérlas todas conmigo, de modo que pagué los 60 eurazos por 6 meses, los cuales cumplían el 13 de enero de 2010.
Pero ayer se me incharon los huevos. Cuando retoqué mi anuncio porque era muy largo para venir a decir prácticamente lo mismo sólo que de manera quizá menos agria y más corta, el censor de turno tuvo a bien suprimir todo el párrafo, que llevaba allí desde hacía semanas.
Luego, intentar razonar con alguna persona responsable es protagonizar “La Condena”, de Kafka, a lo cual no estaba dispuesto.
De modo que cancelé mi cuenta: prefiero deberle a Dios la vida que a un cerdo una bellota. Que se metan el dinero donde les quepa.
Septiembre 12th, 2009 at 11:41 pm
Jajaja, nunca he estado en esas páginas, pero vaya carqa dura… por si alguna vez lo pruebo… buenos consejos!