Se habla mucho de páginas de contacto y amor por internet, siempre desde la perspectiva de quien busca pareja o se enamora, y pocas veces desde el desamor, que también lo hay por muy nuevo que aún sea el fenómeno. Las nuevas tecnologías generan nuevas formas de relacionarse con los otros que amplían tus posibilidades de encontrar amistad e incluso amor. Todo ese esfuerzo se resume en una palabra: agregar. Pero… ¿y cuándo el amor se apaga? ¿qué pasa cuando hay que “desagregar” lo agregado?
Cada vez hay más gente con tendencias paranoides, que ve complots, intenciones ocultas y complicadas conspiraciones hasta en las baldosas de su cuarto de baño. Alguna de esas voces ha insinuado por ahí la graciosa teoría de que Sex and the Meetic podría ser publicidad encubierta. Imagino que se referirán a publicidad de Meetic porque dudo mucho que el “Sex” necesite anuciarse… Aclaremos esto de una vez: NO es publicidad, desgraciadamente NO. Es decir: no vemos ni un duro.
Que conste que yo no tendría ningún reparo moral, ético ni estético en prostituirme… intelectualmente, claro está, sexualmente sí tengo reparos. Si Meetic me lo compra, con o sin el “Sex”, yo lo vendo, con o sin Mí.
Si es con, ningún problema: dejo de escribir las tonterías que se me ocurren sobre Meetic y me pongo a escribir las idioteces sobre Meetic que me pidan que escriba, sacrificando mi integridad y mi independencia a cambio de un buen cheque a final de mes. Si es sin, pues nada, me pongo a criticar como una loca a “Sex and the Meetic” por su poca integridad en otro blog al que llamaré, por ejemplo, “Sex and the Facebook”, conservando el Sex, que es la palabra más buscada en Google, y cambiando Meetic por Facebook, que no deja de ser parecido, y a lo mejor hasta me lo compran otra vez. Y como ya sería rica, dejaría el blog y todo esto… todo menos el sex, claro, pero eso ya es asunto mío y no lo trato en posts sobre Meetic ni Facebook sino en privado y face to face. Read the rest of this entry »
¿Por qué se llamará un “Perfil” y no un, por ejemplo, “De frente”? Esa tontería me preguntaba yo esta mañana en el cuarto de baño, que es donde a uno suelen ocurrírsele las mejores y más profundas tonterías. No sólo lo llaman así en Meetic. También en Facebook y en todas esas páginas de Internet donde últimamente nos invitan con tanto ahínco a esparcir nuestra personalidad a los cuatro vientos, con la excusa de que toda esa información navegará por el ancho espacio virtual, en forma de ceros y unos que atraerán a otros ceros y unos parecidos a los nuestros, y así, por afinidades selectivas, uno podrá tejer una red social de perfiles, encontrar perfiles amigos, perfiles amantes, y ¿quién sabe? hasta el perfil de nuestra media naranja, que, según nos dicen, nos anuncian y nos prometen,sólo espera en algún lugar de la gran red a que nos choquemos con él, pero de frente.